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lunes, 13 de agosto de 2018

El accidente de Christopher Reeve


Muchos recordarán a Christopher Reeve ya que fue el actor que dio vida a Superman. Años después de su participación en la saga de películas del superhéroe de Krypton, sufrió un trágico suceso que voy a describir en este artículo.

Christopher Reeve aprendió a montar a caballo para la película Ana Karenina (del año 1985), y llegó a ser un jinete de cierto nivel (llegó a competir como tal). En 1995 se compró un caballo purasangre al que nombró "Buck" y en mayo de ese año fue invitado a participar en un concurso que se iba a celebrar en el centro hípico de la localidad estadounidense de Culpeper (Virginia).

El primer día de concurso lo acabó cuarto en la modalidad de doma, y en el segundo iba a tomar parte en la prueba de salto. En esa prueba sufrió un grave accidente.

Los testigos dijeron que en la tercera valla del recorrido, el caballo inició el salto, pero que de repente se paró (hubo quien dijo que un conejo asustó al caballo). La brida, bocado y riendas del caballo se enredaron en las manos de George, que cayó de cabeza al otro lado de la valla. El casco evitó daños cerebrales, pero el impacto de su cuerpo al caer hizo que se fracturara la primera y segunda vértebra (y quedó durante tres minutos sin respiración). Fue llevado de urgencia al hospital local y de allí al centro médico de la universidad de Virginia, donde una rápida intervención le salvó la vida y en la que se le estabilizaron las vértebras rotas y se le ensambló la cabeza a la columna vertebral.

Christopher Reeve recuperó la consciencia a los 5 días y al ver que había quedado paralizado de cuello para abajo y que no podría volver a moverse ni andar, pensó en la posibilidad del suicidio. Afortunadamente su esposa Dana le disuadió.

Christopher aprovechó la repercusión de su accidente para ayudar a aquellos que estuviesen en la situación de lesiones medulares y otras incapacidades, dando conferencias en EEUU y apareciendo en actos públicos como la ceremonia de los Oscar de 1996. Creó la Fundación Christopher Reeve, así como el centro de recursos para la parálisis Christopher y Dana Reeve, para ayudar a gente incapacidad a mejorar su situación y a investigar sobre médula espinal.

Tras dirigir, producir e incluso protagonizar diversas películas una vez en su delicada situación, el actor contrajo una infección llamada sepsis que se origina en la médula ósea. Un antibiótico le produjo una reacción adversa que derivó en una parada cardíaca. Tras dicha parada entró en coma y murió 18 horas más tarde, con 52 años en el año 2004.

Desgraciadamente, su viuda (que había seguido con la fundación de su marido) murió en 2006 con 44 años por un cáncer de pulmón que le fue diagnosticado el año anterior.

Un hecho desafortunado que, según algunos, continuaba la "maldición de Superman".

Fuente: libro "¡Malditas películas!"

1 comentario:

  1. Dana era una gran mujer. No se llevaron mucho tiempo al morir. Una pena. Yo amaba Christopher Reeve

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