España había quedado encuadrada en el grupo VII de clasificación para aquella Eurocopa, junto a Países Bajos, Irlanda, Islandia y Malta. En este grupo, al igual que en los otros seis, clasificaría para el torneo final el primer clasificado. El último partido, que no coincidía en fecha y hora con ningún otro partido (digo yo que la UEFA no pensó que podría ocurrir la casuística de que dos equipos jugaran a dejar a un tercero eliminado como ocurrió el año anterior con la farsa entre Alemania y Austria), enfrentaba a España y Malta, con la situación de que el primer puesto del grupo lo ocupaba Países Bajos, con 13 puntos, y el segundo puesto era de España, con 11 puntos. España necesitaba ganar para empatar a puntos con Países Bajos (las victorias por entonces otorgaban 2 puntos), y además ganar por una diferencia de 11 goles (o más) para superar a los neerlandeses en la clasificación.
Con esa circunstancia, aunque no era imposible, la tarea de ganar por once goles de ventaja a los malteses en el Benito Villamarín (estadio en el que se iba a jugar el encuentro) se antojaba muy improbable. Y sin embargo, se consiguió.
En la primera parte ocurrió el primer contratiempo muy pronto, ya que Señor falló un penalti en los primeros minutos. El primer gol español (de Santillana) llegó en el minuto 16, y el segundo contratiempo vino no mucho tiempo después, ya que en el minuto 24 Malta empató por medio de Demanuele. España consiguió irse al descanso con una ventaja que no permitía aún soñar con la clasificación, puesto que Santillana marcó dos goles más (en el minuto 26 y en el minuto 29) para dejar el 3-1 en el marcador.
La tormenta goleadora vino en la segunda parte: Poli Rincón marcó el 4-1 rápidamente en el minuto 47, y se marcaron cuatro goles (dos más de Rincón y dos de Maceda) más en el lapso entre los minutos 57 y 64. Santillana y Rincón marcaron su cuarto gol cada uno en el 76 y en el 78 respectivamente, y Sarabia anotó el 11-1 en el minuto 80 para acercar la clasificación.
Y en el minuto 84, Señor pudo desquitarse de su penalti fallado marcando el 12-1 final que daría el billete a la Eurocopa a España (en la cual, la selección llegó a la final, perdiéndola por 2-0 contra Francia).
El partido dio para que en el año 2006, la cervecera Amstel hiciera un anuncio en España con el portero maltés que encajó los 12 goles, John Bonello.
PD: Por cierto, si quieren ver todos los goles del encuentro, pueden verlos aquí.
Fuente: es.wikipedia.org
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