El partido, perteneciente a la jornada 12 de la temporada 1993-94 y jugado el 20 de noviembre de 1993, fue un encuentro en el cual el Barça hizo un papel mediocre. En la primera parte, el equipo entrenado por Cruyff no era capaz de romper la defensa (con cinco zagueros) hombre a hombre que el Lleida propuso, a pesar de armar un juego rápido desde campo defensivo e incluso Romario llegó a fallar un penalti (que cometió Herrera sobre Stoitchkov) a falta de 3 minutos para el descanso ya que Ravnic le adivinó sus intenciones y lo paró. El Lleida era el primer equipo a esas alturas de temporada que consiguió dejar su portería a cero en el Camp Nou en el descanso.
El Lleida no cejó en su defensa y con su centro del campo que presionaba duro, buscaba ataques a la contra para surtir de balones al danés Andersen. El Barça siguió sin ideas y sin poder romper la defensa ilerdense, hasta que en el minuto 87 (cuando pintaba a que el encuentro acabaría sin goles) el lateral Jaime (que años después militaría en el Betis) lanzó una contra por la derecha y tras un regate al llegar al lateral del área, batió a Busquets de tiro cruzado y puso el 0-1 que acabaría siendo definitivo (tras el gol de Jaime, el Barça se vino abajo y estuvo a punto de encajar un segundo tanto tras irse fuera por muy poco una vaselina lejana de Tomás).
Fuente: kodromagazine.com
