Actualmente los equipos filiales no tienen permitido participar en la Copa del Rey, pero hasta 1991, que fue cuando se cambió la normativa al respecto por parte de la RFEF, podían competir en el torneo y el Castilla fue el único equipo filial que llegó a una final, en el mencionado 1980.
El Castilla, que en aquella temporada militaba en Segunda División (obviamente sin opción de ascender a Primera) y estaba entrenado por Juanjo García, jugó la primera ronda contra el Extremadura, que en aquel momento se encontraba en Tercera y ni sospechaba que poco más de 15 años después llegaría a Primera. El equipo de Almendralejo no fue obstáculo para los jugadores de Juanjo García, que vencieron en la ida por 4-1 y en la vuelta por 6-1.
El rival en la segunda ronda fue el Alcorcón (que varias décadas después le daría un sonoro repaso en la Copa al primer equipo madridista ganando por 4-0 en la ida), que también era equipo de Tercera y fue despachado de forma fácil: un 4-1 a favor en la vuelta se acumuló al corto triunfo por 1-0 en la ida.
El Racing de Santander fue el rival en la siguiente eliminatoria. El Racing compartía categoría con el Castilla y en la ida hubo un momentáneo empate a 1 hasta que en el último cuarto de hora del partido Pineda y Sánchez Lorenzo dejaron el marcador en 3-1. La vuelta tuvo un simple empate a 0.
En la siguiente ronda el Castilla se midió al Hércules, que fue el primer rival de Primera (acumulaban seis temporadas seguidas en la categoría) de su torneo particular. La ida fue un 4-1 a favor del equipo de Alicante, siendo el gol del Castilla en los últimos minutos del encuentro; y la vuelta, jugada en el Bernabéu, tuvo una remontada: al descanso ya se vencía 2-0 (y entonces se decidió abrir las puertas del estadio con lo que la afluencia de público se incrementó notablemente), y se forzó la prórroga con un tercer gol, para dar la puntilla con un cuarto gol en el tiempo extra y pasar una nueva ronda.
Los octavos de final depararon un enfrentamiento entre el Castilla y el Athletic de Bilbao. La ida tuvo un empate a cero, pero la vuelta volvió a ser favorable al filial, puesto que hubo una victoria por 2-0 con un doblete de Pineda.
El Castilla se midió en cuartos a la Real Sociedad, que en aquel momento llevaba 30 partidos ligueros de Primera sin perder y le estaba disputando la liga al primer equipo. En esta ronda también debieron remontar un resultado adverso en la vuelta: tras el 2-1 de la ida jugada en San Sebastián, ganaron 2-0 en la vuelta (parando un penalti cuando ya iban venciendo por ese tanteo). Y en semifinales eliminaron por cuarta vez a un equipo de Primera, el Sporting de Gijón, remontando con un 4-1 en la vuelta el 2-0 con el que perdieron en la ida.
En la final (jugada en el Bernabéu) se enfrentaron al primer equipo, que tuvo un camino más corto en el torneo, puesto que lo iniciaron en octavos: eliminaron en esa ronda al Logroñés, y se deshicieron progresivamente del Betis en cuartos y del Atlético en semifinales (en semis llegaron a la tanda de penaltis). El partido final fue un auténtico paseo para el Real Madrid, puesto que los jugadores del Castilla se vieron superados tácticamente, y según palabras de varios de los propios jugadores filiales, no eran capaces de meter la pierna puesto que los futbolistas del primer equipo eran sus ídolos. El Madrid venció claramente por 6-1, sin sorpresas como la que ocurriría en su centenario.
Gracias a haber llegado a la final, el Castilla tuvo el premio de jugar competición europea: el Real Madrid, como ganador de Copa, tenía derecho a jugar la Recopa, pero como había ganado la Liga, jugaría la Copa de Europa y la plaza en Recopa le cayó al Castilla por ser subcampeón. Fue la única vez que un equipo filial de España jugó en Europa (y lo seguirá siendo por mucho tiempo), y también, por el momento, la única vez que un equipo que juega en una división inferior a Primera juega competición europea (el Recreativo estuvo a punto de ser el segundo, puesto que jugó la final de Copa de 2003 habiendo descendido a Segunda poco tiempo antes). La experiencia en la Recopa fue corta: el rival en primera ronda fue el West Ham United: tras ganar en casa la ida por 3-1, fueron eliminados al perder la vuelta (jugada a puerta cerrada por sanción) por 5-1 (con prórroga incluida) en Inglaterra.
Fuente: fueradejuegocronicas.substack.com, bdfutbol.com, es.wikipedia.org




