Roser Rojas fue una jugadora de baloncesto que militaba, en la temporada 1995-96, en el Valls de la entonces Segunda división femenina. Durante la noche del 26 enero de 1996 fue encontrada sin vida en un descampado a las afueras de Valls, con evidentes signos de que había muerto de forma violenta. Debido a este suceso, se decidió suspender todos los partidos de todas las categorías (incluido uno de liga EBA (actual Tercera FEB)) que el Valls tenía programados para ese fin de semana.
¿Qué sucedió? Aquella noche Roser había salido a celebrar un cumpleaños con sus compañeras de equipo, primero yendo a cenar y posteriormente acudiendo a una discoteca en Valls.
Sobre las tres y cuarto de la madrugada, Roser salió de la discoteca acompañada de Juan Carlos Reguero, un hombre con el que al parecer llevaba algún tiempo manteniendo una relación, para buscar un lugar íntimo que encontraron en una vertiente del barranco de la Zamora. Roser, debido a que había bebido alcohol, estaba en estado de embriaguez y no reparó en la cercanía del barranco, cayendo por él de cabeza e impactando con la misma cabeza con las piedras que había en el lecho del barranco.
Juan Carlos también cayó por el barranco, pero por un lado menos pronunciado que le produjo también lesiones y heridas, aunque menos severas que las que había sufrido Roser. Al llegar al fondo, Juan Carlos movió el cuerpo de Roser unos tres metros y medio aproximadamente, y se marchó del lugar sin auxiliarla: Roser no estaba muerta en aquel momento, pero Juan Carlos sabía del estado grave que ella presentaba porque "la había visto vomitar".
El cuerpo sin vida de Roser no fue hallado hasta las 7:30, y Juan Carlos no informó de lo sucedido a nadie. Un vecino de Juan Carlos le encontró en el rellano de su casa herido, y le llevó a un hospital: Juan Carlos se limitó a decir que había recibido una paliza.
En 2008 Juan Carlos fue multado, antes de que llegara a celebrarse un juicio con jurado popular por el suceso, con una multa de 300 € por omisión de socorro a Roser, a la que, además de no haberla auxiliado, le agravó las lesiones y heridas que sufrió por la caída. Se libró de una pena de 2 meses y 20 días de arresto mayor que pedían que se le impusiera.
Fuentes: revista Gigantes del basket número 535, lavanguardia.com