Juan fue asesinado el 22 de noviembre de 1995 (tenía 22 años). Se encontraba la noche de ese día trabajando en el turno de noche en la gasolinera de la compañía Campsa de la calle Martín Ferrador, situada en Jerez de la Frontera. Dicho turno no le correspondía realmente aquella noche, sino a un compañero llamado Bernardino, el cual le pidió que le cambiara el turno. Un taxista que fue a aquella gasolinera a repostar descubrió que Juan estaba herido de gravedad en la trastienda de la gasolinera y dio el aviso pertinente. Juan había recibido un total de 30 puñaladas que le provocaron la muerte tras haber estado agonizando. Se cree que le atacaron con el motivo de robar, puesto que se llevaron de allí 70000 pesetas (420 € al cambio actual), botellas de alcohol y tabaco. La última operación que se hizo en la caja registradora de la gasolinera se registró a las 4:02 de aquella madrugada, con lo que se entiende que el ataque a Juan sucedió poco tiempo después.
Un inciso sobre el suceso: se dice que un cantaor llamado "El Nano de Jerez" estuvo en la gasolinera antes de que llegara el taxista, y que, asustado ante la escena, se marchó de allí sin avisar a tiempo (con lo que, de haberlo hecho, Juan posiblemente hubiera salvado la vida). El abogado de la familia de Juan dijo: "Yo hablé con él. El Nano dio la voz de alarma cuando paró a repostar en la siguiente gasolinera y le dijo al dependiente que habían robado en la de Martín Ferrador. Se había asustado. La mala suerte fue que esa noche hubo un atraco en otra estación de Jerez. El empleado le dijo que la policía ya iba para allá porque las confundió, por eso no avisaron".
El asesinato de Juan sigue sin resolverse en 2026: desde el inicio del suceso, todo parecía estar en contra de que se encontrara al asesino (o asesinos), porque no había cámaras en la gasolinera que pudieran grabar algo, se contaminó la escena del crimen (la cual no se precintó...), falló la praxis policial en cuanto a la investigación... Tras haber diferentes actos como manifestaciones y marchas, ante lo que él veía que era una actuación deficiente de las autoridades, Francisco decidió actuar por su cuenta para que hubiera una resolución: decidió infiltrarse en los barrios conflictivos de Jerez (con el consiguiente riesgo que eso conlleva) camuflado con una peluca y un bigote falso y unas gafas grandes, y adoptando la identidad falsa de "Pepe el gitano".
Hizo amistad con el que se consideró el principal sospechoso y acusado del asesinato, Pedro Asencio, tras haberse acercado a él por primera vez con el pretexto de que se le había perdido un perro y que le daría dinero a quien lo encontrase. En compañía de Pedro y de otros personajes de esos barrios conflictivos, Francisco consiguió grabar en casette con una grabadora camuflada diferentes conversaciones que él mantuvo con gente.
El caso se llevó a juicio dos veces: en 1999, fueron llevados al banquillo el antes mencionado Pedro Asencio, Francisco Escalante, Domingo Gómez y Manuel Sañudo, cuatro hombres que eran delincuentes habituales y tenían un historial extenso de consumo de drogas (Pedro Asencio, por ejemplo, llegó a no tener acceso a su propio DNI para que no lo vendiera para poder comprarlas), de los cuales una mujer llamada Yolanda Castro dijo que estuvieron con ella de fiesta el día del crimen en Rompchapines (una de las zonas más deprimidas de Jerez). Sin embargo, las cintas de casette que Francisco había grabado no fueron admitidas y los cuatro acusados (de robo con homicidio), ante los cambios en las declaraciones y versiones de los testigos (la propia Yolanda se retractó de la declaración de conocer a los acusados), fueron absueltos de los cargos. Cuatro años más tarde, en un segundo juicio, las cintas sí fueron admitidas, aunque no sirvieron para culpar a los acusados. Fueron absueltos de nuevo (se apuntó que no se encontraron huellas de ellos entre las que se encontraron en la gasolinera).
Francisco, tras los dos juicios, siguió peleando por encontrar a los culpables con diferentes actos, como saltar al césped de Chapín (el estadio del Xerez) en dos ocasiones distintas, llegando a ser protagonista por este motivo de un vídeo del programa "Fiebre Maldini".
En 2015, Francisco se decide a ir a pie desde Jerez hasta Madrid para pedir que no prescribiera el caso, porque habían encontrado unas huellas en un tetrabrik de zumo que resultaron pertenecer a un delincuente conocido como "el Gata" y por su peligrosidad, y que vivía en La Constancia, enfrente de la gasolinera. El problema al respecto era que "el Gata" había muerto en 2006, por lo que evidentemente no se le podría tomar declaración...
No hay que olvidarse de la madre de Juan, que con otros medios y métodos (llegó por ejemplo a tratar con Domingo Gómez por el caso), ha seguido también luchando por saber quién le causó la muerte a su hijo.
El caso de Francisco Holgado fue el protagonista del libro "Padre coraje", escrito por Melchor Miralles y Francisco Satué, que sirvió de base para filmar posteriormente la miniserie del mismo nombre, que tuvo un gran tirón en España.
Fuente: lavozdigital.es, elespanol.com, lavozdegalicia.es, es.wikipedia.org



